Durante años, el tráfico fue la moneda del ecosistema digital. Más visitas significaban más ingresos: anuncios, afiliados, patrocinadores, suscripciones. El modelo era imperfecto, pero funcionaba. Hoy, ese equilibrio se está rompiendo.
Herramientas como ChatGPT, Claude o Perplexity responden directamente a las preguntas de los usuarios sin enviarlos a ninguna web. Google acelera con AI Overviews y AI Mode. El resultado es evidente: cada vez más personas consumen información sin hacer clic.
La pregunta ya no es si esto va a pasar. La pregunta es: ¿qué ocurre cuando nadie hace clic… y cómo se sobrevive a eso?
El impacto ya no es teórico: los datos hablan claro
El cambio no es una predicción futurista, es una tendencia activa.
Google sigue creciendo en ingresos publicitarios, pero a un ritmo más lento. El crecimiento interanual ha caído de los picos de la pandemia a cifras mucho más moderadas. No es solo macroeconomía: es una señal de que hay menos clics que monetizar.
Para los medios, el golpe es mucho más directo. Algunos publishers han reportado caídas cercanas al 80–90% en CTR cuando sus contenidos quedan por debajo de un AI Overview. Además, casi el 60% de las búsquedas móviles ya son zero-click. En muchas categorías informativas, el usuario obtiene lo que necesita sin visitar ninguna web.
Traducido a negocio:
- Menos impresiones → CPMs más bajos
- Menos clics → afiliación en caída
- Menos visitas → menos inventario de vídeo
- Menos tráfico → suscripciones que nunca llegan al paywall
Y esto es solo el principio.
Por qué la IA está rompiendo la economía del contenido
La IA no “roba” tráfico por maldad. Cambia el comportamiento porque reduce fricción. Resume, compara, explica y filtra. Hace lo que antes hacía el usuario navegando por cinco resultados.
Eso tiene consecuencias estructurales:
- Los publishers informativos sufren más: su valor era responder preguntas generales, justo lo que la IA abstrae mejor.
- Los modelos basados en volumen se debilitan: si tu negocio depende de millones de páginas vistas, cada punto de adopción de IA te afecta.
- La atribución se vuelve borrosa: el contenido influye, pero el clic no existe. El impacto queda “invisible” en los dashboards tradicionales.
Aquí hay una verdad incómoda: gran parte del contenido que antes vivía del SEO existía porque generaba tráfico, no porque generara valor diferencial. La IA está forzando a la industria a enfrentarse a eso.
El problema también es de los buscadores
Google, Bing y compañía viven de los clics. La publicidad en búsqueda y display es su motor principal. Por eso la adopción de IA ha sido tan tensa internamente: es una tecnología poderosa que amenaza su propio modelo de ingresos.
Cuantos más usuarios obtienen respuestas sin salir del buscador:
- Menos clics en anuncios
- Menos impresiones en la red de display
- Menos ROI para anunciantes
Esto empuja a los buscadores hacia nuevas vías: suscripciones premium, formatos publicitarios integrados en respuestas de IA, contenidos patrocinados dentro de la conversación. El “PPC” clásico está en revisión.
Tres escenarios posibles (y por qué importan ahora)
No toda la adopción de IA será uniforme. Pensar en escenarios ayuda a tomar decisiones estratégicas.
- Escenario actual (≈30% de adopción). La IA domina búsquedas informativas simples. El tráfico cae, pero el modelo aguanta. El SEO sigue funcionando para intención comercial. Los newsletters y las audiencias propias ganan valor.
- Escenario medio (≈55%). Más de la mitad de las búsquedas se resuelven sin clic. Muchos medios pierden su principal fuente de tráfico. El modelo publicitario se vuelve insuficiente. Empiezan cierres, fusiones y acuerdos de licenciamiento con plataformas de IA.
- Escenario largo plazo (≈85%). La IA es la interfaz principal. El contenido se consume dentro de sistemas cerrados. Sobreviven marcas con audiencias leales, datos propios o integración directa con comercio. El resto se convierte en proveedor de datos o desaparece.
No es alarmismo. Es planificación.
Qué pueden hacer marcas y publishers para no quedarse atrás
Aquí es donde entra la estrategia. Seguir optimizando solo para clics es mirar por el retrovisor.
Algunas líneas claras de adaptación:
- Pasar de tráfico a influencia. Medir visibilidad, menciones, presencia en respuestas de IA, no solo sesiones.
- Invertir en marca y autoridad. La IA cita, resume y prioriza fuentes reconocidas. Sin marca, eres reemplazable.
- Construir audiencias propias. Newsletters, comunidades, suscripciones con valor añadido. La relación directa es el activo.
- Explorar modelos híbridos. Licencias de contenido, herramientas exclusivas, datos propietarios, formación, servicios.
- Aceptar que el SEO cambia de rol. Ya no es solo adquisición. Es educación algorítmica, visibilidad y confianza.
Para las marcas, esto implica entender que el contenido no siempre convierte de forma directa, pero sí condiciona decisiones. Para los medios, significa dejar de depender únicamente de volumen y empezar a competir por profundidad y diferenciación.
La pregunta clave no es “cómo recuperar clics”
Los clics no van a volver como antes.
La pregunta real es: cómo sigues siendo relevante cuando el intermediario cambia.
La IA no elimina el contenido. Cambia quién lo distribuye, cómo se consume y cómo se monetiza. Quien entienda esto pronto tendrá ventaja. Quien espere a “que pase la moda”, no.
Si eres marca, medio o negocio digital, este es el momento de revisar tu estrategia de visibilidad, contenido y SEO con una mirada más amplia que el tráfico.
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